Diccionario de Astronomía

Aberración de la luz

Es el fenómeno por el cual la posición de las estrellas aparece desplazada con respecto a la real. Este movimiento es la resultante de movimientos como la rotación de la Tierra, su revolución orbital alrededor del Sol y el movimiento del Sistema Solar a través del espacio. Aunque la velocidad resultante del observador es pequeña (sólo un 0,2% de la velocidad de la luz), es suficiente para producir un aparente desplazamiento de los rayos de luz que proceden de un objeto celeste.

De manera intuitiva se puede explicar observando cómo los ocupantes de un coche que se desplaza bajo una lluvia perfectamente vertical al suelo, tienen la sensación de que ésta cae de manera inclinada hacia el vehículo en el que viajan. Del mismo modo, los rayos luminosos de una estrella observada desde la Tierra aparecen desviados y la fuente, por consiguiente, desplazada. Este desplazamiento alcanza un máximo de 20,47 segundos de arco, denominado constante de aberración.

El descubrimiento de la aberración de la luz fue publicado en 1729 por el astrónomo británico James Bradley. y constituyó la primera prueba de observación del movimiento de la Tierra alrededor del Sol.

Si no hubiera distancia entre el primer elemento óptico y el receptor final que se utilice para ver una estrella no habría aberración. En el caso de un telescopio reflector perfectamente estático respecto a una estrella, un rayo de luz que pase perfectamente paralelo al eje óptico del telescopio (al eje del espejo primario) incidirá exactamente en el centro del plano focal y diremos que el telescopio apunta exactamente a la estrella. Sin embargo, si después de haber sido reflejado por el espejo primario movemos el telescopio, el rayo de luz ya no incidirá en el centro del plano focal. Lo veremos desplazado y pensaremos que la posición de la estrella no estaba en el eje óptico del telescopio. Pensaremos que la posición de la estrella es otra (no la real). La aberración de la luz se produce porque el tiempo de vuelo de un fotón dentro del telescopio no es nulo y en ese tiempo el telescopio se ha movido. El fotón no incide, en el plano focal, donde debiera según entró en el telescopio, creando el efecto de que la estrella ocupa otra posición.